¡Chile detente! Más de cien mimos detuvieron el acelerado ritmo del Paseo Ahumada para dar inicio a la Campaña de Navidad de la Fundación Padre Hurtado, el Hogar de Cristo y el Santuario del Padre Hurtado.
Para dar inicio a su campaña de Navidad 2011, la Fundación Padre Hurtado, el Hogar de Cristo y el Santuario del Padre Hurtado reunieron a más de cien mimos y voluntarios, quienes detuvieron el Paseo Ahumada para realizar un llamado de atención a todo el país.
“Chile, por favor detente y escucha. Piensa qué nos está pasando, reflexionemos qué país estamos construyendo: ¿Queremos seguir creciendo en medio de desigualdades? ¿Queremos seguir fabricando exclusión? Hay que pagar el costo de un país más equitativo; la paz no se puede apurar, primero viene la justicia”, señaló Pablo Walker, capellán general del Hogar de Cristo.
En la actividad, que fue conducida por Iván Valenzuela y Carla Zunino, participaron representantes de los estudiantes, emprendedores, adultos mayores e inmigrantes.
En Chile existen muchas deudas pendientes, inequidades con las que convivimos día a día sin darnos cuenta: hay más de 2,5 millones de personas que viven en pobreza, lo que no es una simple cifra, tras ella hay adultos mayores que viven abandonados, inmigrantes que subsisten en condiciones precarias, niños y jóvenes excluidos que no tienen acceso a una educación de calidad. ¿Qué puede hacer cada uno para cumplir el sueño de un país con oportunidades para todos?
“Esperamos que este tiempo de Adviento, que iniciamos con esta campaña, nos sirva para prepararnos como sociedad para acoger a Dios que quiere nacer nuevamente entre nosotros, donde hay dolor y soledad, injusticias, inequidades y sufrimiento. Es allí justamente donde su nacimiento nos llena de esperanzas para llegar a construir una sociedad más justa, hermana y solidaria”, señaló Paul Mackenzie, Secretario Ejecutivo de la Fundación Padre Hurtado.
Campaña de Navidad

La Fundación Padre Hurtado, el Hogar de Cristo, y el Santuario del Padre Hurtado hacen un llamado a la comunidad a transformar la espera de la Navidad en un tiempo de esperanza.
La invitación es a vivir cuatro momentos de reflexión durante diciembre, esperando el nacimiento de Jesús:
DETENERSE para ir a otro ritmo.
ESCUCHAR las necesidades de quienes nos rodean.
COMPARTIR lo que has recibido.
RECOMENZAR tu vida haciendo el bien.



